|
Nunca he sido una persona pesimista, siempre intento encontrar algo bueno con lo que alegrarme cada día y os aseguro que siempre lo encuentro. Desde que empezó a correr al AV por nuestras vidas han ocurrido cosas que me irritaron, enojaron o cabrearon, como queráis llamarlo, no lo niego, y de hecho en mi cara se refleja más de un día. Pero ni el AV, ni los que lo montaron, ni los que lo manejan, ni los que lo ignoran, ni los que se callan o esconden, ni todos juntos conseguirán cambiar mi forma de ser. Quizás estén consiguiendo que duerma menos, que mi familia prescinda de mi algunas horas, y yo de ellos , por supuesto, pero no se preocupen, creo que a pesar de todo, mas allá de lo material y de la rutina cotidiana, creo que entre todos están consiguiendo que descubra en mi cosas que nunca imagine.
Como ya dijo algún viajero, en estos meses he conocido mas gente en mis viajes que en los once y pico años de viajar en regional. Esto no tiene precio. Esas maravillosas personas que estoy conociendo...y pensar que llevamos año viajando juntos y no pasábamos de un “hola” o un “buenos días”, suficiente motivo para estar alegre cada mañana. Necesitaba un empujón, que alguien me despertase de mi letargo, o de mi sueño, sueño real en tantas horas de viaje acurrucado en el asiento. Y esto lo han conseguido entre todos los que pusieron en marcha nuestro nuevo tren. Les agradezco que hayan sacado nuestras vidas de la monotonía. Este motivo valdría por si solo para justificar estas líneas, pero como soy optimista no quiero perder la ocasión de comentaros algún beneficio que me ha traído el AV. El primero es me ha hecho conocer a un grupo de gente maravillosa a la que considero mis amigos y amigas, esto por si solo hace que merezca la pena elogiar nuestro tren. Creo que hacemos un grupo interesante unidos por la idea de defender lo mismo. La lástima es que no podamos disfrutar de más tiempo juntos. Espero no perderos. Por otro lado, también el AV ha conseguido que ahora este escribiendo esto con la idea de que alguien lo lea, aunque sean unos pocos, el conseguir que me haya puesto a escribir contando mis sentimientos. Pensar que no lo hacia desde hace…que se yo..al menos..30 años, en mi época de adolescencia o de la “edad del pavo” como le llamaban antes. Por aquellos tiempos escribí algunos poemas y algunos relatos reflejando mis penas, mis soledades de estudiante fuera de casa, mis primeros amores juveniles, las largas tardes de inviernos cuando aún llovía, las primaveras de las tierras extremeñas…En alguna caja de mi trastero deben estar aún esas páginas escondidas, reconozco que me da vergüenza leerlas de nuevo después de tantos años, quizás no entienda ni yo mismo lo que mi juventud escribió. Así pues, gracias al AV, tras todos estos años he recuperado esta gratificante idea de escribir, y mas aún, ha conseguido además el permitir que otros lo lean. Eso si que tiene mérito. Esto quizás signifique que el AV ha conseguido espabilarme, despertarme a mis 48 añitos. Bueno nunca viene mal. No es que me haya vuelto un protestón o un inconformista, no, solo que ahora hay cosas que no me gusta callarme, que reclamo lo que considero justo, que no me importe hacer oír mi voz defendiendo lo que creo que debo defender, que no me importe hablar en público para exponer nuestros problemas. Nunca pensé que todo esto lo haría alguna vez, siempre fui una persona callada, reservada, de las que miran al suelo y pasan en silencio, pero han debido moverme alguna neurona de esas pocas que dicen que tenemos los hombres y ni yo mismo me reconozco. Os aseguro que ahora vivo y duermo mejor. Otro beneficio que he de sumar. Vaya, resulta que sí han conseguido cambiarme pero ¡para bien! Y después de esta larga letanía os diré que próximamente tendemos una nueva reunión de la asociación (quizás de los 30 que solemos asistir) para, entre otras cosas, renovar los cargos de la misma e intentar dar un nuevo impulso que falta nos hace. Ya os avisaremos del día, hora y lugar. Se aceptan candidatos y propuestas. “El secretario de AVE A TOLEDO UTIL” |